El ayuntamiento de Limoges, envuelto en llamas durante la noche de disturbios que sacudió a Francia este fin de semana.
Francia cerró este domingo el fin de semana más convulso de su crisis reciente, con un balance oficial que da la medida de la jornada: 2,397 personas detenidas en todo el país, 997 policías y gendarmes heridos y alrededor de 1,500 comercios saqueados o atacados, según el Ministerio del Interior.
La ola de protestas estalló el sábado, cuando miles de personas salieron a las calles de París, Lyon, Marsella y Burdeos para manifestarse contra el aumento del costo de la vida, las dificultades económicas y el deterioro de los servicios públicos. Lo que en muchas ciudades comenzó como concentraciones pacíficas derivó en violentos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad: vehículos incendiados, escaparates destrozados y calles cubiertas de humo. El símbolo de la jornada fue el incendio del ayuntamiento de Limoges, devorado por las llamas durante la noche.
Video: el caos en Francia
Solo en la capital se practicaron 855 de las detenciones. El propio Gobierno reconoció que los servicios de inteligencia subestimaron la violencia que se avecinaba, un error del que el presidente prometió extraer todas las lecciones con transparencia, con investigaciones conducidas con la máxima firmeza.
Entre los hechos más graves del fin de semana figura el de Saint-Étienne, donde un menor de 17 años perdió la mano derecha tras recoger una granada policial en medio de los disturbios, un caso que quedó bajo investigación.
La respuesta política llegó la noche de este domingo, cuando el presidente Emmanuel Macron se dirigió al país en una alocución televisada desde el Palacio del Elíseo. El mandatario responsabilizó de la violencia a extremistas de la ultraizquierda y a delincuentes, expresó su respaldo a la policía y a los comerciantes afectados y prometió que «quienes han destruido deben pagar». Eso sí: descartó declarar el estado de emergencia que le exigía parte de la oposición.
Con el país a seis meses de sus elecciones presidenciales, la crisis vuelve a poner sobre la mesa el profundo descontento social y las tensiones políticas que atraviesa Francia. Desde este lunes, el Gobierno activa una célula de crisis para canalizar las ayudas a los comercios golpeados por unos saqueos cuya factura se cifra en cientos de millones de euros.
Fuente: Agencia EFE, con información del Ministerio del Interior de Francia y del Palacio del Elíseo.