Un juez federal de Minnesota ordenó al gobierno de Estados Unidos gestionar el regreso de Kenis Adalberto López González, un nicaragüense de 44 años deportado en agosto a la República Centroafricana, un país que nunca había visitado y con el que no tiene ningún vínculo, informó Newsweek.

Un juez de inmigración ya había prohibido deportarlo a Nicaragua

López González llegó a Estados Unidos en 2022 huyendo de la persecución política en Nicaragua y se entregó a las autoridades migratorias al llegar. En 2024, un juez de inmigración determinó que no podía ser deportado a su país por el riesgo creíble de que sufriera tortura. Desde entonces vivía en Shakopee, Minnesota, y trabajaba en construcción, sin récord criminal.

Agentes de ICE lo detuvieron en enero de 2026, en medio de la operación federal Metro Surge en Minnesota, y tras meses en centros de detención fue deportado en agosto a la República Centroafricana, uno de los más de 30 países con acuerdos para recibir deportados de terceros países, donde permanece detenido.

La orden: traerlo de vuelta «lo antes posible»

El viernes, el juez de distrito Jeffrey M. Bryan ordenó al Departamento de Seguridad Nacional y a ICE «gestionar y facilitar el regreso de López a Estados Unidos desde la República Centroafricana, tomando todos los pasos razonables bajo su control», devolverlo al Distrito de Minnesota y no removerlo de allí mientras el caso esté pendiente.

«ICE violó los derechos constitucionales del señor López, y apenas lo negó», expresó su abogado, Simon Sandoval-Moshenberg, en declaraciones escritas enviadas el sábado a Newsweek. Según el abogado, el argumento principal del gobierno fue que, al estar ya deportado, López quedaba fuera del alcance de los tribunales federales, una tesis que el juez no aceptó.

El caso se decide mientras la Corte Suprema federal se prepara para escuchar en diciembre los argumentos sobre la legalidad de las deportaciones a terceros países.