LUMA Energy, el operador del sistema de transmisión y distribución de Puerto Rico, cerró el pasado año fiscal con un gasto de unos $1,000 millones por debajo de lo presupuestado, tras ejecutar apenas el 68% de los fondos propios y el 42% de los fondos federales que tenía previsto invertir en mejoras capitales, según datos reseñados este viernes, 6 de noviembre de 2026.
Las dos brechas: fondos propios y fondos federales
La diferencia se concentró en las mejoras capitales del sistema. Con recursos propios, LUMA Energy ejecutó el 68% de lo presupuestado, mientras que con los fondos federales destinados a la reconstrucción invirtió solo el 42% de lo que tenía previsto para el año fiscal, por lo que el nivel total de inversión en transmisión y distribución quedó lejos de lo proyectado.
El desfase combinado ronda los $1,000 millones por debajo del presupuesto. Entre las áreas con inversión menor a la anticipada figura el manejo de vegetación, una tarea directamente ligada a la confiabilidad del servicio, porque el contacto de la vegetación con las líneas es una causa frecuente de interrupciones.
Qué atribuye LUMA: la AEE y el portafolio de FEMA
La empresa atribuyó la brecha de los fondos propios a las disputas por las transferencias que mantiene con la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE). La brecha de los fondos federales la explicó por los cambios que sufrió el portafolio de proyectos de reconstrucción, que en un momento supuso la inactivación de casi 300 obras que sufragaría la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).
El dato llega en medio del debate público sobre el desempeño del operador privado de la red, contratado para operar la transmisión y la distribución —no la generación— del sistema eléctrico de la isla, cuyos clientes siguen reclamando un servicio más confiable y facturas menos pesadas.
Fuente: El Nuevo Día.