Diez minutos antes de que el Learjet 60 en el que viajaba como copiloto se precipitara en el condado de Palm Beach, Florida, Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20 años, le escribió a su novio para avisarle lo que estaba viviendo en el aire: turbulencia y acumulación de hielo. Eran las 12:40 de la tarde del domingo, 1 de noviembre; a las 12:50, el avión se estrelló y murieron las nueve personas que viajaban a bordo.
«Tengo turbulencia, tengo hielo»
Su padrastro, Thiago Corteleti, de 44 años, contó al New York Post que el mensaje llegó a las 12:40 y que el accidente ocurrió a las 12:50. «Ella le escribió a su novio: 'Tengo turbulencia, tengo hielo'», relató. El novio, Justin, también es piloto: la pareja volaba junta con frecuencia y ambos habían acumulado certificaciones de aviación antes de cumplir los 21 años.
Según su padrastro, Nathalia se mantuvo en comunicación con sus seres queridos hasta poco antes de que el avión se precipitara a tierra. Horas después, su madre, Camila Corteleti, y el propio Thiago confirmaron que la voz que se escucha en el audio de la torre de control es la de la joven copiloto, en la transmisión en la que la tripulación declaró la emergencia.
Una piloto formada desde la escuela superior
Nathalia obtuvo su licencia de piloto privado a los 17 años, cuando aún estudiaba en la West Boca Raton High School, tras comenzar sus lecciones de vuelo en 2020. Con el tiempo acumuló unas 1,300 horas de vuelo, según su familia, y llegó a trabajar como instructora certificada, mientras perseguía su meta de convertirse en piloto comercial de aerolínea. Su nombre ya había trascendido cuando fue identificada primero de forma extraoficial entre las víctimas del accidente.
El vuelo había salido de Austin, Texas, con destino a North Eleuthera, en las Bahamas, según la Administración Federal de Aviación (FAA). En ruta, la tripulación reportó a la torre turbulencia y acumulación de hielo y solicitó ascender antes de que la aeronave entrara en un descenso que no pudo recuperar. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) encabeza la investigación del accidente, cuyas causas aún no se han determinado.
Fuente: New York Post y TMZ, con información de The Associated Press; recogido también por Remolacha.