La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) reveló este lunes, 2 de noviembre, en West Palm Beach, que tiene indicios de que el Learjet 60 que se estrelló el domingo en Greenacres, condado de Palm Beach, comenzó a desintegrarse antes de impactar contra el suelo. En el accidente murieron las nueve personas que viajaban a bordo, entre ellas la copiloto Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20 años.

«Es posible que encontremos partes del avión a cierta distancia»

«Tenemos algunos indicios de que la aeronave se estaba desintegrando antes del impacto», dijo Tom Chapman, miembro de la NTSB, durante la conferencia de prensa de este lunes. «Es posible que encontremos partes del avión a cierta distancia del lugar exacto del impacto».

El investigador a cargo, Timothy Monville, explicó que los restos quedaron esparcidos en un área de aproximadamente media milla por cuatro décimas de milla, sobre casas, negocios y campos deportivos. El Learjet 60, operado por Aurora Aviation bajo el nombre comercial Upper Jets, volaba de Austin, Texas, al aeropuerto de North Eleuthera, en las Bahamas, cuando se precipitó sobre Greenacres poco antes de la 1:00 de la tarde del domingo e impactó en Military Trail, a la altura de Cresthaven Boulevard, donde dejó un cráter profundo que este lunes estaba parcialmente lleno de agua por las tormentas.

Monville señaló que el mayor obstáculo de estos primeros días será recuperar los restos principales del cráter. La agencia busca además la grabadora de voz de cabina: los registros indican que la aeronave la tuvo instalada en algún momento, pero los investigadores aún no saben si iba a bordo durante el vuelo.

El clima, uno de los focos principales de la pesquisa

Chapman indicó que las condiciones del tiempo serán un foco principal de la investigación. A 35,000 pies de altura, la tripulación reportó hielo ligero que dijo poder manejar y turbulencia moderada, con una temperatura exterior de 47 grados bajo cero. Los pilotos pidieron ascender a 37,000 pies al entrar en una zona de precipitación y, menos de 30 segundos después de recibir la autorización, el avión comenzó un descenso vertiginoso.

En las comunicaciones con la torre, la tripulación declaró la emergencia y reportó una condición de sobrevelocidad, con descensos que pasaron de 10,000 a más de 30,000 pies por minuto. Preguntado si el estabilizador horizontal pudo desprenderse antes del impacto, como circulaba en redes sociales, Chapman respondió que todavía están tratando de determinarlo.

La NTSB recalcó que la causa del accidente aún no se ha determinado y que es muy temprano para atribuirlo al hielo, a la turbulencia o a una falla estructural. En tierra, una persona resultó herida en una pierna por los restos y cerca de 600 residentes fueron desplazados temporalmente de la zona, dijo el comisionado del condado Joel Flores.

Las víctimas

En el avión viajaban dos tripulantes y siete pasajeros, y ninguno sobrevivió. Entre los fallecidos está la copiloto Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20 años y residente de Boca Raton, cuya voz fue confirmada por su familia en el audio de la torre de control. Su historia conmovió al país tras conocerse los mensajes que le envió a su novio minutos antes del impacto, en los que le contaba la turbulencia y el hielo que enfrentaban.

Fuente: Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), rueda de prensa del 2 de noviembre de 2026; Palm Beach Post, Reuters y The Associated Press.