NUEVA YORK. — Víctor Romero, el detective retirado del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) acusado de matar a tiros a un conductor en el puente George Washington, volvió este martes a un tribunal de Manhattan por primera vez desde que salió de la cárcel tras pagar una fianza de $1 millón, en una vista en la que decenas de compañeros de trabajo de la víctima llenaron la sala.

Romero, de 62 años, llegó vestido con traje azul marino, camisa blanca y corbata, flanqueado por sus abogados. Fue su primera aparición pública desde su arresto, y las fotografías de su llegada al tribunal de 100 Centre Street fueron publicadas por primera vez este martes por el New York Post. Cerca de un centenar de empleados de Con Edison se congregó además frente al tribunal en apoyo a la familia de Koran Irvine, y se esperaba que más compañeros se sumaran a una concentración por la tarde.

Durante la vista, la fiscal adjunta de Manhattan Rachel Goldstein informó que un gran jurado estaba votando este mismo martes si devuelve una acusación formal contra Romero. La jueza Elizabeth Shamahs dejó señalada como fecha tentativa el 23 de noviembre para una posible lectura de cargos ante la Corte Suprema, el tribunal donde se vería el caso si el gran jurado decide acusarlo.

El caso llega a esta etapa con una rebaja de cargos que mantiene indignada a la familia de la víctima. Romero fue arrestado el 21 de octubre con un cargo inicial de asesinato en segundo grado presentado por la Policía, pero al día siguiente, al formalizarse el caso en su lectura de cargos, la Fiscalía de Distrito de Manhattan lo acusó de homicidio involuntario en primer grado (manslaughter), un cargo menor. Romero se declaró no culpable, el tribunal le fijó la fianza de $1 millón y la pagó el viernes 23 de octubre, según los récords citados por el Post. La Fiscalía no ha explicado públicamente por qué no sostuvo el cargo de asesinato.

«Es profundamente preocupante que a Víctor Romero, un detective retirado del NYPD, primero se le acusara de asesinato, solo para que ese cargo se rebajara a homicidio involuntario, y que ahora haya podido pagar la fianza. Es evidente que recibió un trato preferencial por su antigua posición en las fuerzas del orden», expresó Nicholas Liakas, uno de los abogados de la familia Irvine, en declaraciones recogidas por NBC New York. La familia sostiene que un acusado común no habría recibido el mismo trato tras huir de una escena fatal.

Según la querella criminal, la noche del martes 20 de octubre, alrededor de las 7:15 p. m., Romero e Irvine —ambos residentes del condado de Rockland— casi chocan al cambiar de carril en la rampa de acceso al nivel superior del puente, en dirección a Nueva Jersey. La Fiscalía sostiene que el vehículo de Romero, un Range Rover de la empresa QVT Financial, donde trabaja como chofer, siguió de cerca al sedán de Irvine, se colocó junto a la ventana del pasajero y Romero disparó una sola vez. La bala entró por la ventana trasera del pasajero y alcanzó a Irvine en el hombro derecho; su auto terminó estrellado contra la mediana y el empleado de Con Edison, de 46 años y padre de dos hijos, fue declarado muerto en el hospital Englewood. Romero siguió su camino sin llamar al 911, según la Fiscalía.

Romero se retiró del NYPD en 2001, donde sirvió como detective de narcóticos, y en el año 2000 había resultado herido de bala al intentar impedir un robo en un negocio de su familia, según el historial recogido por el Post. Es padre de cuatro hijos.

MDX News ha seguido este caso desde la noche del tiroteo. Puedes repasar la cobertura anterior aquí: Acusan de asesinato a un detective retirado del NYPD por el tiroteo mortal en el puente George Washington.

El acusado se presume inocente mientras no se pruebe su culpabilidad ante un tribunal.

Fuente: New York Post (fotografías y vista de este martes) y FOX 5 New York