Al menos ocho palestinos murieron este domingo en la Franja de Gaza en dos ataques israelíes separados, según los médicos del enclave y el Ministerio del Interior dirigido por Hamás: tres personas en un bombardeo sobre la ciudad de Gaza y cinco agentes de policía en otro golpe en el oeste de Jan Yunis, en el sur, en una nueva jornada de violencia pese al alto el fuego vigente desde el año pasado.
Lo que se sabe de los dos ataques del domingo
Según los médicos citados por Reuters, tres personas murieron en un ataque aéreo israelí sobre la ciudad de Gaza, la principal urbe del enclave. El Ministerio del Interior, dirigido por Hamás, informó por su parte de que los otros cinco fallecidos eran agentes de policía y que murieron en un segundo ataque en la zona occidental de Jan Yunis, la ciudad del sur que ha sido escenario de buena parte de los golpes de las últimas semanas.
El Ejército de Israel confirmó solo una parte de lo ocurrido. Dijo que había atacado a varios militantes en Jan Yunis, sin ofrecer más información sobre ese operativo, y no hizo comentarios inmediatos sobre el bombardeo de la ciudad de Gaza. Reuters no precisó la hora exacta de los ataques ni la identidad de las víctimas, y ninguna de las dos partes aportó de inmediato pruebas independientes que permitan contrastar las versiones.
La jornada no es un hecho aislado dentro de la tregua. Esta misma semana, MDX News contó que dos civiles, entre ellos una niña, perdieron la vida en Gaza en una nueva jornada de ataques pese a la tregua, un patrón de golpes casi diarios que mantiene el alto el fuego bajo una tensión constante y que las familias del enclave viven como una guerra que nunca terminó de parar.
Dos versiones enfrentadas sobre el alto el fuego
Israel sostiene que Hamás se está rearmando y lanzando ataques en violación del alto el fuego, vigente desde hace un año, y con ese argumento ha intensificado en las últimas semanas sus operaciones contra el grupo. Desde la lectura israelí, cada golpe responde a movimientos de una organización que estaría tratando de recuperar capacidad militar sobre el terreno.
Hamás lo niega. El grupo asegura que no intenta llevar a cabo ataques ni reconstruir su arsenal y acusa a Israel de socavar el acuerdo de paz de Gaza con sus bombardeos. Son dos versiones enfrentadas que Reuters recoge tal cual las plantean las partes: acusaciones cruzadas que ninguna fuente independiente ha podido verificar por completo en esta jornada.
El balance acumulado desde la tregua ayuda a entender la magnitud del desgaste. Al menos 1.500 palestinos han muerto en ataques israelíes en Gaza desde que entró en vigor el alto el fuego, según las autoridades sanitarias del territorio, mientras Israel afirma que en ese mismo periodo han muerto cuatro de sus soldados. En el cómputo general de la guerra, las autoridades palestinas elevan a más de 74.000 las personas muertas en la ofensiva israelí sobre Gaza, lanzada después de que combatientes liderados por Hamás mataran a unas 1.200 personas en el sur de Israel el 7 de octubre de 2023.
Una reconstrucción que no arranca y una población atrapada
El alto el fuego negociado por Estados Unidos el año pasado preveía la reconstrucción eventual del territorio, pero ese camino apenas ha avanzado. Los negociadores no han logrado acordar los términos para que Hamás se desarme ni para que Israel retire a sus tropas, que controlan alrededor de dos tercios del enclave, una zona de la que han ordenado salir a los residentes.
La consecuencia se mide en la vida diaria: casi la totalidad de los más de dos millones de habitantes de Gaza vive hacinada en el tercio restante del territorio, entre ruinas de la guerra, la mayoría en tiendas improvisadas y edificios dañados, en una franja que sigue bajo el control efectivo de Hamás. Para esa población, la diferencia entre tregua y guerra se ha vuelto difícil de distinguir cuando los ataques continúan cayendo, semana tras semana, sobre ciudades como Gaza y Jan Yunis.
Mientras tanto, la diplomacia regional sigue moviéndose en otros frentes: este mismo domingo, los negociadores iraníes cumplieron en Doha su tercer día de conversaciones para cerrar la guerra con Estados Unidos e Israel, un proceso paralelo que no ha traído hasta ahora ningún cambio verificable para Gaza. Sin acuerdo sobre el desarme ni sobre la retirada, la tregua del enclave queda sostenida por un equilibrio frágil: un papel firmado hace un año y una realidad de ataques que, como los de este domingo, siguen sumando muertos.
Fuente: Reuters, 1 de noviembre de 2026 (ataques israelíes en la Franja de Gaza este domingo: tres muertos en la ciudad de Gaza según médicos y cinco agentes de policía muertos en el oeste de Jan Yunis según el Ministerio del Interior dirigido por Hamás; respuesta del Ejército israelí, versiones de Israel y Hamás sobre el alto el fuego y balances de víctimas). Foto: calle de Gaza entre escombros con una columna de humo al fondo (imagen original generada en la casa).