Una corte federal de apelaciones rechazó este viernes, por segunda vez en una semana, la petición de emergencia del Departamento de Justicia para impedir que California cuente los votos por correo de más de 20,000 electores registrados que el gobierno del presidente Donald Trump señala como probables no ciudadanos, cuando faltan solo días para las elecciones de medio término del 3 de noviembre.
Una votación de 2 a 1 contra la medida de emergencia
El panel del Noveno Circuito, con sede en San Francisco, denegó por 2 a 1 la orden que habría bloqueado el conteo mientras se ventila la demanda federal. Los jueces Mark Bennett —nombrado por Trump durante su primer término— y Gabriel Sanchez, nombrado por el expresidente Joe Biden, apuntaron a la conclusión del tribunal inferior de que la lista federal de presuntos no ciudadanos puede no ser del todo confiable.
«Existe un riesgo material de que conceder a Estados Unidos la medida solicitada resulte en la privación del derecho al voto», escribieron Bennett y Sanchez. El panel añadió que el Congreso no ha ejercido su poder bajo la Cláusula de Elecciones para dejar sin efecto las leyes de California sobre cómo impugnar boletas o remover electores inelegibles, por lo que el esquema estatal sigue siendo el único método disponible.
En su disidencia, el juez Patrick Bumatay sostuvo que la petición federal —separar las boletas de los presuntos no ciudadanos— no habría cancelado ningún voto y habría dado tiempo al estado o al gobierno federal para verificar la ciudadanía de quienes las emitieron.
La secuencia del caso: demanda, denegación y apelación
El Departamento de Justicia demandó a California el 15 de octubre para que se le ordenara apartar cualquier boleta recibida de personas incluidas en la lista federal y no contarla hasta verificar que quien la emitió es ciudadano. Como ya contamos cuando un juez federal rechazó bloquear el conteo de esos votos, el juez de distrito David Carter denegó el miércoles la orden de restricción temporal: escribió que la medida «causaría estragos» en una elección ya en curso, podría privar del voto a miles de electores inscritos legalmente y tendría un efecto intimidante sobre trabajadores y votantes.
Era la segunda derrota de la semana para el gobierno en el propio Noveno Circuito, que ya había rechazado una primera petición de emergencia antes de que Carter resolviera. La vista del caso sigue señalada para el 13 de noviembre en Los Ángeles y los funcionarios electorales tienen hasta el 3 de diciembre —la fecha límite para certificar los resultados— para resolver la controversia, por lo que el fallo de este viernes no cierra el pleito, pero mantiene en pie los procedimientos normales de conteo de California mientras la votación continúa.
Fuente: Reuters.