El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió este lunes, 2 de noviembre, en Washington con el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Oliver Blanco, para discutir las reformas institucionales que, según el Departamento de Estado, sientan las bases para que el país sudamericano celebre futuras elecciones libres, justas y creíbles, informó la agencia Reuters.
Reformar el sistema electoral antes de votar
Según el comunicado del Departamento de Estado, ambos funcionarios «analizaron los avances en las conversaciones de reconciliación lideradas por los venezolanos, incluidas las reformas institucionales que sientan las bases para unas elecciones libres, justas y creíbles». Rubio afirmó la semana pasada que la infraestructura electoral de Venezuela estaba diseñada para amañar las elecciones y que, por lo tanto, debía sustituirse rápidamente antes de que pueda haber una elección válida.
La administración del presidente Donald Trump apoya las negociaciones entre el gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y los grupos de la oposición —entre los que no se incluye el movimiento Vente Venezuela, de María Corina Machado— para reformar el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia antes de las próximas elecciones. Machado afirmó la semana pasada que Washington ha sugerido que el país celebre elecciones presidenciales el año que viene.
Petróleo e inversiones, en la otra mesa
El Departamento del Tesoro informó que el canciller venezolano también se reunió este lunes con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en un encuentro en el que se abordaron el aumento de la producción energética y la atracción de inversiones hacia Venezuela. El gobierno de Rodríguez ha suscrito acuerdos con diversas empresas interesadas en el sector de petróleo y gas, con el respaldo de Washington.
El acercamiento ocurre a casi un año de que, a principios de enero, Trump ordenara una incursión militar estadounidense en Venezuela que resultó en la captura del depuesto líder Nicolás Maduro y su esposa, trasladados a Nueva York para enfrentar un juicio. Desde entonces, Rodríguez asumió la presidencia encargada y gobierna bajo la supervisión de Estados Unidos, mientras la Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha señalado que la intervención violó el derecho internacional y defensores de derechos humanos critican que el enfoque de Washington se centre en el petróleo venezolano.
Fuente: Reuters. (Sigue leyendo...)