El gobierno del presidente Donald Trump no tiene previsto respaldar la pretensión de Flávio Bolsonaro de ser el líder legítimo de Brasil, a pesar de haber ayudado al candidato derrotado a llegar a Estados Unidos tras años de apoyo tanto a él como a su padre, dijeron el jueves a Reuters un funcionario estadounidense y otra persona familiarizada con el asunto. Las fuentes hablaron bajo condición de anonimato.
«Me cae bien Lula», dice Trump
Trump ha dicho que las elecciones celebradas el domingo en Brasil parecían «amañadas», pero ha señalado que no ofreció su respaldo en una contienda muy reñida. También ha dicho que se lleva bien con el actual presidente de izquierdas, Luiz Inácio Lula da Silva, el exlíder sindical de 81 años que, contra todo pronóstico, logró la reelección por un margen de 3.5 puntos porcentuales. «Me cae bien Lula, me llevo muy bien con él», dijo Trump a los periodistas el lunes. «Simplemente creo que las elecciones dieron muy mala impresión».
Según las fuentes, Trump no tiene planes por el momento de apoyar las ambiciones políticas de Bolsonaro, a pesar de que la Administración le permitió entrar en el país, aunque el presidente podría cambiar de opinión. Un tercer funcionario estadounidense dijo que el capital político de Bolsonaro se había visto mermado ahora que se encuentra en el autoexilio, y funcionarios brasileños consultados por Reuters estiman que su salida beneficia a Lula al debilitar a la oposición conservadora en el Congreso de Brasil. La postura de Washington llega la misma semana en que su acuerdo petrolero en Venezuela enfrenta su prueba de realidad, otro frente latinoamericano de su agenda.
La huida a Miami y la carta en X
La salida de Bolsonaro fue una decisión de última hora que se produjo después de que un magistrado del Supremo Tribunal Federal de Brasil le ordenó entregar su pasaporte, accediendo a una solicitud de la policía federal que le investiga por dos presuntos casos de blanqueo de capitales. Las autoridades argentinas dijeron que Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas cruzaron un puente hacia el norte de Argentina a las 10:50 p.m. del martes, antes de subir a un avión fletado a las 11:30 p.m., y que volaron a Miami vía Ecuador.
Jason Miller, un asesor de Trump cercano a la familia Bolsonaro, ayudó a organizar el vuelo, según la persona familiarizada con el asunto, y durante el viaje el secretario de Estado Marco Rubio recomendó a Trump admitir a Bolsonaro, recomendación que el presidente aprobó. Las autoridades estadounidenses les concedieron finalmente un permiso humanitario de permanencia temporal. En una carta abierta publicada en X el miércoles, Bolsonaro se autoproclamó «presidente electo»; posteriormente borró esa versión y la sustituyó por otra en la que afirmaba ser el «líder» legítimo de Brasil. El padre de Flávio, el expresidente Jair Bolsonaro, se encuentra encarcelado en Brasil por intentar un autogolpe para mantenerse en el poder tras perder su candidatura a la reelección en 2022. La Casa Blanca remitió una solicitud de comentarios al Departamento de Estado, que no respondió; el Gobierno brasileño y un representante de Bolsonaro tampoco respondieron a Reuters.
Fuente: Reuters.