El petróleo volvió a subir este viernes 30 de octubre después de que un petrolero fuera alcanzado por artefactos explosivos colocados desde una embarcación pequeña en el estrecho de Ormuz, según el servicio británico UKMTO, y de que los hutíes de Yemen dijeran el jueves que habían atacado las principales refinerías de Arabia Saudí, en plena guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Un ataque en la salida clave del crudo del Golfo
El buque fue alcanzado este viernes en el propio estrecho, la salida por mar del crudo y los combustibles del Golfo, según informó UKMTO, el servicio británico que registra los incidentes de seguridad marítima en la zona. Los artefactos habrían sido colocados por una embarcación pequeña que se acercó al petrolero. Al cierre del despacho de Reuters no estaba claro quién estaba detrás del ataque y ninguna organización lo había reclamado.
No es un punto cualquiera del mapa. Cada incidente en Ormuz se lee en los mercados como una amenaza directa al suministro mundial de energía, y este llegó cuando la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán entra ya en su octavo mes. Hace poco más de una semana, siete petroleros quedaron dañados en una sola noche en el mismo estrecho, un antecedente que mantiene a navieras y aseguradoras en alerta máxima.
«La acción cinética continuada alrededor del estrecho de Ormuz, en medio de las dudas sobre una vía diplomática viable, está manteniendo los precios elevados ante la expectativa de una escalada del conflicto en las próximas semanas», dijo a Reuters Saul Kavonic, jefe de investigación energética de MST Marquee.
Los hutíes dicen haber golpeado el corazón petrolero saudí
El segundo golpe de la jornada lo reclamaron los hutíes, el movimiento yemení alineado con Irán. El jueves dijeron haber atacado varios objetivos en Arabia Saudí, entre ellos su mayor refinería, la de Ras Tanura, la refinería de Rabigh y una planta de producción en Abqaiq de la estatal Saudi Aramco. La coalición liderada por Arabia Saudí respondió que había interceptado un misil de crucero lanzado por los hutíes hacia la región occidental del reino.
Las dos versiones son eso, versiones de cada parte en guerra: el despacho de Reuters no confirma el alcance de daño alguno en las instalaciones saudíes. Aun así, el solo anuncio bastó para reavivar el temor a que el frente yemení vuelva a golpear la infraestructura que sostiene las exportaciones del mayor vendedor de crudo de la región. Esta misma semana, un ataque hutí dejó sin vuelos el aeropuerto de Adén, en el sur de Yemen, tras una orden de evacuación inmediata.
En los precios, el efecto fue inmediato. Los futuros del Brent para diciembre, que vencen este mismo viernes, avanzaron 1,20 dólares, un 1,04 %, hasta 116,08 dólares por barril a las 03:23 GMT, mientras el contrato más activo, el de enero, subió 1,39 dólares, hasta 112,19. El crudo estadounidense West Texas Intermediate ganó 1,37 dólares, un 1,34 %, hasta 103,37 dólares. En el mes, el Brent se encamina a cerrar con una subida cercana al 11 % y el WTI con una de alrededor del 14 %: sería el cuarto mes seguido de ganancias para ambos.
Una carta de Washington que Teherán aún no responde
Mientras los misiles y los artefactos marcaban la jornada, la diplomacia se movía en paralelo y sin resultados visibles. El presidente Donald Trump dijo el jueves que el vicepresidente JD Vance se había acercado a Irán para ayudar al país a conseguir suministros médicos, después de que medios estadounidenses informaran de que Vance había escrito al máximo responsable de seguridad de Teherán para intentar reactivar las conversaciones de paz.
La respuesta iraní, por ahora, es el silencio con condiciones. La agencia semioficial Tasnim informó de que Irán recibió la carta de Vance pero todavía no ha respondido, y añadió que Teherán quiere que Estados Unidos cumpla sus condiciones y que «cualquier posición que contradiga este marco es inaceptable». El gesto llega días después de que Teherán recibiera un borrador catarí que propone cerrar la guerra en una semana de pasos medidos, otra vía que sigue esperando contestación.
La inseguridad ya se cuela en la agenda del sector. ExxonMobil y Chevron cancelaron los viajes de sus ejecutivos a la mayor feria petrolera de Emiratos Árabes Unidos, la de la semana próxima, según dos fuentes citadas por Reuters. Y Ole Hansen, de Saxo Bank, advirtió de que los precios pueden volverse aún más volátiles en dos semanas por la elección de Israel y las legislativas de medio término en Estados Unidos.
Hansen añadió una proyección que dimensiona el cambio de época: aun tras el fin del conflicto, espera el crudo en una franja de 70 a 90 dólares por barril, frente a los 60 a 70 de antes de la guerra, por el riesgo de una reanudación de las hostilidades y la necesidad de reponer inventarios. Por ahora manda lo inmediato: si los ataques contra la energía y la navegación continúan, el barril seguirá sobre los 100 dólares.
Fuente: Reuters, 30 de octubre de 2026, Singapur (ataque contra un petrolero en Ormuz reportado por UKMTO; reclamo hutí contra Ras Tanura, Rabigh y Abqaiq; precios del Brent y el WTI; carta de JD Vance a Teherán sin respuesta según Tasnim). Foto: un petrolero frente a la costa árida del estrecho al amanecer (imagen original generada en la casa).