El Departamento de Estado de Estados Unidos ordenó la salida de Arabia Saudí de sus empleados gubernamentales no esenciales y de sus familias ante los ataques de los hutíes, respaldados por Irán, contra aeropuertos civiles e infraestructura crítica del reino, según la alerta de seguridad que la Misión estadounidense publicó el viernes 30 de octubre.

La orden rige desde el 23 de octubre y se hizo pública el viernes

La salida ordenada entró en vigor el 23 de octubre, pero Washington la comunicó públicamente una semana después, en la alerta fechada el 30 de octubre. El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, explicó que la medida responde a la escalada de las hostilidades hutíes contra el reino, con ataques a aeropuertos civiles y otra infraestructura que han dejado víctimas civiles y graves interrupciones de los viajes.

Pigott precisó además que eran inexactos los reportes que hablaban de órdenes de salida en todas las embajadas estadounidenses del Golfo, aunque una fuente diplomática citada por la agencia AFP señaló que familiares del personal de las misiones en Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Catar y Baréin también estaban siendo retirados. La orden saudí aplica solo al personal no esencial y a sus familias: no obliga a salir a todos los ciudadanos estadounidenses que viven o viajan en el país, y los servicios consulares de emergencia siguen disponibles.

Tres aeropuertos bajo presión y un cielo saudí semiparalizado

Los empleados gubernamentales que permanecen en Arabia Saudí necesitan ahora una autorización especial del jefe de Misión para utilizar cualquier aeropuerto del reino, tras los recientes ataques con misiles y drones. La embajada advirtió a los ciudadanos estadounidenses de posibles nuevos ataques, cierres del espacio aéreo, cancelaciones de vuelos y otras interrupciones, y les pidió extremar la cautela si deciden volar.

El aeropuerto internacional Rey Jalid de Riad reabrió parcialmente el 23 de octubre para vuelos domésticos y algunos internacionales de aerolíneas nacionales, con parte de sus operaciones trasladadas al aeropuerto de Qassim; los de Yeda y Dammam operan con retrasos y cancelaciones. El golpe al tráfico aéreo ya era visible en los datos: entre el 8 y el 25 de octubre se canceló el 86% de los vuelos de Riad —4.071 de 4.736, según la firma Cirium— y más de 7.800 en todo el reino. Las fronteras terrestres, incluido el puente hacia Baréin, y los aeropuertos de los países vecinos siguen operativos.

La restricción de movimientos va más allá de los aeropuertos: el personal estadounidense no puede acercarse a menos de 20 millas de la frontera con Yemen y necesita autorización especial para viajar a las provincias de Jizán, Asir y Najrán y a las ciudades de Qatif, Yanbu y Taif. El aviso de viaje del Departamento de Estado para Arabia Saudí quedó en nivel 3 —reconsiderar el viaje— desde el 23 de octubre.

Los hutíes mantienen la presión sobre el reino

La orden llega tras semanas de ataques del movimiento hutí de Yemen, aliado de Teherán, contra la infraestructura saudí. Esta misma semana, un ataque atribuido a los hutíes contra el aeropuerto internacional Rey Fahd de Dammam dejó tres muertos y ocho heridos, según informó la autoridad de aviación civil saudí citada por la prensa regional. En Yemen, los hutíes también atacaron el aeropuerto de Adén y paralizaron su tráfico aéreo, en una campaña que ha convertido a la aviación civil en uno de los frentes del conflicto.

El anuncio de Washington se conoce además en el momento de mayor tensión con Teherán: este mismo sábado, el líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, ordenó a sus Fuerzas Armadas responder «sin límites geográficos» a cualquier amenaza de Estados Unidos e Israel. En ese contexto, la salida ordenada del personal —una de las medidas más serias que puede tomar el Departamento de Estado sin cerrar una embajada— funciona como un termómetro de hasta qué punto Washington espera que las hostilidades puedan escalar con rapidez más allá de la zona inmediata, en palabras de la propia alerta.

Fuente: Reuters (despacho del 30 de octubre de 2026) y alerta de seguridad oficial de la Misión de Estados Unidos en Arabia Saudí, publicada el 30 de octubre de 2026, con información de AFP.