La Guardia Revolucionaria de Irán aseguró este miércoles que cuatro petroleros quedaron destruidos tras chocar con minas navales en una ruta que describe como prohibida, al sur del estrecho de Ormuz, que otros dos buques fueron retenidos y que sus defensas derribaron un dron estadounidense, en un anuncio que hasta el momento no ha podido verificarse de forma independiente.
Lo que dice el comunicado iraní
Según el comunicado del cuerpo militar de élite, recogido por la agencia semioficial Tasnim y por la televisión pública IRIB, los cuatro buques intentaban atravesar la zona prohibida al sur del estrecho cuando chocaron contra las minas. La Guardia Revolucionaria afirmó que los petroleros fueron destruidos y que seguían ardiendo, y añadió que otros dos buques que calificó de infractores fueron interceptados y retenidos, sin ofrecer más detalles sobre su identidad.
El mismo comunicado sostiene que las defensas antiaéreas de la Fuerza Aeroespacial derribaron un dron estadounidense MQ-9 sobre el estrecho hacia las 4:30 de la madrugada, hora local, con un sistema defensivo moderno. Según la Guardia Revolucionaria, sería el aparato número 56 de ese modelo abatido por sus fuerzas, y el conjunto de los incidentes supone, en sus palabras, «duros golpes al enemigo».
El anuncio del miércoles no identifica a ninguno de los petroleros: no da nombres, banderas, propietarios ni la posición exacta de cada explosión, y tampoco informa de tripulantes heridos o fallecidos. La propia Guardia Revolucionaria había atribuido también a minas la destrucción de otros tres petroleros en la madrugada del martes, en la misma zona del estrecho.
Sin verificación independiente, y un incidente distinto sí confirmado
La BBC y Reuters, que recogieron el anuncio este miércoles, subrayan que la afirmación iraní no ha sido verificada de forma independiente. Ninguna autoridad marítima internacional, naviera o aseguradora ha confirmado hasta ahora que cuatro buques se perdieran por minas en las últimas horas, y el Mando Central de Estados Unidos no ha confirmado el relato. En pronunciamientos anteriores sobre anuncios parecidos, Washington ha sostenido que las rutas principales del estrecho están despejadas de minas.
El único incidente naval confirmado por otra vía en esas horas es distinto: el organismo británico UKMTO informó de que el martes un petrolero recibió el impacto de dos proyectiles no identificados en su sala de máquinas, a unas 14 millas náuticas al noreste de Limah, en Omán, cerca de la entrada del estrecho. Fueron proyectiles, no minas, y ese caso no basta para dar por bueno el balance de cuatro buques destruidos que presenta Teherán.
No es la primera vez que la Guardia Revolucionaria anuncia explosiones de petroleros contra minas en la ruta sur: el domingo ya afirmó que dos petroleros explotaron tras chocar con minas en el estrecho de Ormuz. Según Teherán, en las últimas semanas se han producido más de 30 incidentes con embarcaciones en el sur del país, al menos 20 de ellos causados por minas marinas.
Ormuz, la palanca de Teherán en plena negociación
El estrecho de Ormuz es el paso por el que antes de la guerra transitaba alrededor de una quinta parte del petróleo y el gas que se comercia en el mundo. Irán lo declaró cerrado tras la ofensiva lanzada en febrero por Estados Unidos e Israel y advierte de que solo es seguro cruzarlo por las rutas autorizadas por sus Fuerzas Armadas. Washington responde que no hay bloqueo porque controla militarmente la parte exterior del paso, por donde afirma que escolta buques para mantener las exportaciones de la región.
El anuncio llega un día después de los ataques defensivos de Estados Unidos contra la isla iraní de Qeshm, en el propio estrecho, y el mismo día en que Teherán leyó el golpe electoral a Donald Trump como un rechazo de los votantes a la guerra. El propio presidente estadounidense reconoció este miércoles que la contienda contribuyó a la derrota republicana en las elecciones legislativas del martes.
De fondo sigue la negociación. Teherán y Washington retomaron hace más de una semana las conversaciones indirectas mediadas por Catar, que según Irán podrían permitir reabrir el paso en solo dos días, aunque todavía no han dado resultados. Anoche, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezaei, dijo que la respuesta estadounidense a la propuesta de Teherán «no ha sido convincente» y exigió cumplir las siete condiciones iraníes, entre ellas el fin de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano, la liberación de los activos iraníes en terceros países, el levantamiento de las sanciones al petróleo y el fin del bloqueo estadounidense a puertos y buques de Irán. Mientras tanto, cada nuevo anuncio en Ormuz se lee también como un mensaje en esa mesa: el estrecho sigue siendo la principal carta de presión de Teherán.
Fuente: Reuters, 4 de noviembre de 2026 (comunicado de la Guardia Revolucionaria recogido por Tasnim) y EFE, 4 de noviembre de 2026 (IRIB, UKMTO y las condiciones iraníes para reabrir Ormuz); la BBC precisó que la afirmación no ha sido verificada de forma independiente. Foto de apoyo: petroleros navegando al amanecer por un estrecho de costas áridas, con una columna de humo al fondo (imagen original generada en la casa; no corresponde a los buques mencionados en el comunicado).