La Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán afirmó este domingo que dos petroleros explotaron tras impactar contra minas navales mientras transitaban por una ruta que Teherán considera no autorizada en el estrecho de Ormuz, según informaron los medios estatales iraníes recogidos por Reuters, en un anuncio que no ha podido verificarse de forma independiente.

Lo que dice Teherán: un superpetrolero en llamas y dos buques varados

Según el comunicado de la fuerza naval de la Guardia Revolucionaria, uno de los dos buques, un superpetrolero, se incendió tras sufrir una grave explosión, y ambos quedaron varados e inmovilizados después del impacto. La versión iraní sostiene que las dos embarcaciones habían desactivado sus sistemas de navegación e identificación para intentar cruzar el estrecho en secreto y sin autorización.

El mismo comunicado atribuye a los petroleros el apoyo del Ejército de Estados Unidos. Esa afirmación forma parte de la acusación de Teherán y no cuenta, hasta ahora, con confirmación de ninguna autoridad marítima independiente, de los propietarios de los buques ni de sus Estados de bandera.

La parte iraní tampoco identificó los barcos por su nombre, no precisó qué banderas llevaban y no informó de posibles víctimas ni del estado de las tripulaciones. Sin esos datos, el alcance real del daño sigue sin poder comprobarse, y la noticia de este domingo descansa, por el momento, sobre la versión de una de las partes de la guerra.

Una alerta británica y una semana de incidentes en el estrecho

Antes del anuncio de la Guardia, la agencia británica de operaciones de comercio marítimo, UKMTO, había informado este mismo domingo de un incidente separado: el capitán de un buque mercante retransmitió una señal de auxilio según la cual otra embarcación había sido alcanzada por un proyectil no identificado en el estrecho. No está claro si esa alerta y el comunicado iraní se refieren a los mismos barcos.

El episodio llega al final de una semana especialmente movida en esas aguas. El viernes, según la Agencia de Noticias de Catar, el buque de gas natural licuado Al-Mayeda, propiedad de la Compañía de Transporte de Gas de Catar, fue alcanzado por «objetos no identificados» mientras navegaba por aguas del Golfo, sin heridos entre la tripulación ni daños ambientales. Y a última hora del sábado, la Armada regular iraní ya había anunciado que otro petrolero se incendió al este del estrecho tras chocar contra una mina en una zona que calificó de prohibida e insegura.

De acuerdo con el recuento de la agencia EFE, en las últimas tres semanas Irán ha informado de al menos 26 incidentes con buques, de los cuales al menos 20 se atribuyen a minas navales, mientras Teherán afirma que mantiene bajo su control este paso estratégico. MDX News ya había contado cómo un petrolero atacado en Ormuz y los golpes que los hutíes reclaman en Arabia Saudí volvieron a encarecer el petróleo a finales de octubre.

Versiones enfrentadas mientras la diplomacia sigue en Doha

La versión estadounidense camina en sentido contrario. El Comando Central de Estados Unidos afirmó el miércoles que el estrecho de Ormuz había sido despejado de minas, y el presidente Donald Trump acusó la semana pasada a Irán de inventar estos incidentes para elevar el precio del petróleo antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. Frente a esas dos lecturas opuestas, ninguna fuente independiente ha confirmado todavía las explosiones de este domingo.

El contexto es conocido: Irán restringe el tránsito por Ormuz desde el inicio de la guerra, hace ocho meses, sostiene que los buques deben contar con su permiso para pasar y ha atacado embarcaciones que, según su criterio, incumplen sus reglas, con lo que busca afirmar su control sobre la vía y presionar a Washington. Estados Unidos, por su parte, mantiene un cerco naval sobre los puertos iraníes y ha intensificado las sanciones.

Y todo esto ocurre el mismo día en que la vía diplomática sigue abierta. Como contó MDX News, los negociadores iraníes cumplen en Doha su tercer día de conversaciones para cerrar la guerra con mediadores cataríes, y el ministro de Exteriores, Abás Araqchí, ha planteado que el estrecho podría reabrirse por completo en dos días si Estados Unidos cumple las condiciones de Teherán, sin que exista todavía un acuerdo final.

Ormuz no es un paso cualquiera: por él sale al mundo una parte clave del crudo de Medio Oriente, y cada incidente que se anuncia en sus aguas se traduce en tensión inmediata sobre los precios del petróleo. Por eso la diferencia entre un hecho confirmado y una afirmación de guerra importa tanto: si las explosiones se confirman, el estrecho suma su episodio más grave de la semana; si no, quedará como un capítulo más de la guerra de versiones que también se libra sobre el agua.

Fuente: Reuters, 1 de noviembre de 2026 (la Armada de la Guardia Revolucionaria afirma que dos petroleros «explotaron» tras chocar con minas en una ruta no autorizada de Ormuz, según medios estatales iraníes; alerta separada de UKMTO y ataque del viernes contra el gasero catarí Al-Mayeda) y EFE, 1 de noviembre de 2026 (incendio del sábado al este del estrecho, recuento de al menos 26 incidentes en tres semanas y posiciones de Trump y del Comando Central de EE. UU.). Las explosiones de este domingo son una afirmación de Teherán no verificada de forma independiente. Foto: dos petroleros detenidos en un estrecho de costas áridas, uno con humo en la popa (imagen original generada en la casa).