El Ejército de Israel retiró este lunes por la mañana sus tropas de los barrios de Ein Deir Baha y Al Jalda, en Hebrón, al sur de la Cisjordania ocupada, y dio por terminada la operación de once días que vació la zona tras el ataque del 23 de octubre, según confirmaron fuentes militares israelíes y la agencia oficial palestina Wafa.
«Tras completar todas las actividades operativas»
«Esta mañana, tras completar todas las actividades operativas, los soldados se retiraron de la zona de operaciones en Hebrón. Las actividades antiterroristas en toda Judea y Samaria continúan», declaró un responsable militar israelí citado por AFP, usando el nombre bíblico con el que Israel se refiere a Cisjordania. Periodistas de esa agencia vieron a los vecinos regresar a sus casas nada más marcharse los soldados, muchas de ellas revueltas tras los registros.
El gobernador de Hebrón, Khaled Dudin, anunció que las fuerzas de seguridad palestinas han tomado el control pleno de la zona y que las familias que fueron obligadas a salir ya pueden volver. El portavoz del alcalde, Yusef al Yabari, confirmó a EFE la retirada de los barrios de Deir Baha y Al Jalda y del resto de la ciudad, y explicó que los estudiantes han regresado a escuelas y universidades mientras los equipos municipales retiran escombros, reabren calles y hacen el recuento de daños.
El balance castrense de la operación, según el mismo responsable militar, incluye registros exhaustivos en múltiples lugares, sospechosos detenidos e interrogados y la confiscación de cuatro armas, varios chalecos y equipo militar adicional. Las tropas demolieron además las dos viviendas de los atacantes —una práctica habitual del Ejército como castigo tras un atentado— y sellaron un espacio subterráneo situado junto a una de ellas.
El balance que deja la incursión: 3.300 desplazados y 327 negocios cerrados
Según las cifras del ayuntamiento recogidas por Wafa, la operación desplazó forzosamente o afectó directamente a más de 3.300 palestinos, sobre todo en los barrios de Ein Deir Baha y Al Jalda. Las fuerzas israelíes destruyeron por completo 15 viviendas y otras estructuras, y la ofensiva obligó a cerrar 327 comercios, con pérdidas económicas directas que el municipio calcula en más de 12 millones de séqueles al día, unos 3,5 millones de euros.
Alrededor de 80.000 estudiantes pasaron diez días sin poder ir a clase por la operación, de acuerdo con ese mismo balance municipal. MDX News ya había contado cómo la incursión fue creciendo: primero la operación israelí en Hebrón desplazó a unos 1.200 palestinos en sus primeros días y días después Israel demolió en Hebrón las casas de los atacantes del retén en una operación que ya desplazaba a más de 3.000 personas.
Todo comenzó el 23 de octubre, días antes de unas elecciones israelíes muy reñidas, cuando dos vecinos abrieron fuego contra un puesto de control en la salida norte de Hebrón, mataron a dos soldados e hirieron a tres más, antes de morir abatidos. La respuesta fue inmediata: demoliciones junto al retén, promesas de represalia de altos cargos, incluido el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y el vaciado del barrio de los atacantes.
Regresos entre escombros y denuncias de abusos
La vuelta no ha sido a la normalidad. Un periodista de AFP vio el lunes por la mañana numerosos edificios marcados con equis negras pintadas con aerosol, la señal de que habían sido despejados y registrados. Mohammad Juaaba, familiar de uno de los atacantes, contó que el piso superior de la casa familiar quedó destruido y que la familia piensa volver a vivir en los pisos inferiores, entre los restos de la explosión de la demolición.
Muhannad al-Tamimi, cuya vivienda estuvo ocupada por soldados desde el inicio de la operación, regresó a un apartamento destrozado, con muebles y ropa por el suelo, colchones volcados y la bicicleta de un niño rota. Según su testimonio a AFP, los soldados irrumpieron en su casa la mañana de la operación, lo agredieron, apuntaron con un arma a la cabeza de su esposa, aterrorizaron a sus hijos y se llevaron oro y dinero. Son acusaciones que el Ejército, consultado por la agencia, dijo estar examinando; no hay, por ahora, una conclusión oficial sobre ellas.
Ni siquiera la retirada cierra del todo el capítulo. Según Wafa, citada por EFE, esta misma mañana el Ejército irrumpió en el campus de la Universidad Técnica de Palestina, en el norte de Hebrón. Y la brigada de la zona se concentra ahora en la seguridad de cara a la festividad judía de Jayei Sará, que se celebra este sábado y reúne cada año a decenas de miles de visitantes.
Hebrón, la ciudad más grande de Cisjordania, queda entre el alivio del regreso y la cuenta de los daños: quince casas menos, cientos de negocios cerrados y miles de vecinos que vuelven a barrios marcados con equis negras. La operación se cierra, pero las operaciones en el resto de Cisjordania, avisó el propio Ejército, continúan.
Fuente: AFP, 2 de noviembre de 2026 (retirada de las tropas de la zona de operaciones de Hebrón, balance militar, regreso de los vecinos y testimonios recogidos en el lugar) y EFE, 2 de noviembre de 2026 (confirmación de la retirada por el portavoz del alcalde, cifras del ayuntamiento recogidas por Wafa: más de 3.300 afectados, 15 viviendas destruidas, 327 comercios cerrados y unos 80.000 estudiantes sin clase durante diez días; anuncio del gobernador Khaled Dudin vía Al Jazeera). Las denuncias de abusos son testimonios de vecinos recogidos por AFP y el Ejército dijo estar examinándolas. Foto: vecinos que regresan con sus pertenencias junto a una vivienda demolida en un barrio de Hebrón (imagen original generada en la casa).