La Junta de Supervisión Fiscal (JSF) autorizó extender la vigencia de poco más de $16.8 millones asociados a la implantación del ERP, el nuevo sistema de planificación de recursos empresariales del Gobierno de Puerto Rico, pero le advirtió a la administración de la gobernadora Jenniffer González que la transición tiene que reducir la dependencia del contratista y transferir el conocimiento a los empleados de las agencias.
Una plataforma que sigue en manos de Deloitte
El ERP es el sistema que integra las funciones contables y administrativas de las agencias. Tuvo un estreno atropellado y, según la información publicada, sigue principalmente en manos de la firma Deloitte, el contratista a cargo de su implantación. La advertencia de la Junta apunta a que el conocimiento técnico y operativo no quede concentrado en esa firma, sino que pase al personal que usa la plataforma todos los días.
Planes de transición en una semana
El director ejecutivo de la JSF, Robert Mujica, ordenó iniciar dentro de una semana el desarrollo de los planes de transición bajo el ERP. Con esa condición, la extensión de los $16.8 millones queda atada a una exigencia concreta: que el gobierno demuestre que puede operar su propio sistema sin depender indefinidamente de un contratista pagado con fondos públicos.
La decisión vuelve a poner sobre la administración la responsabilidad de cerrar la brecha entre lo que el nuevo sistema promete —una contabilidad integrada y oportuna— y su operación real, marcada por los atrasos que ya han señalado otros organismos fiscalizadores.
Fuente: El Nuevo Día.