El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció el miércoles 4 de noviembre en Washington sanciones contra dos personas y una empresa radicadas en Bielorrusia, Rusia y Nigeria, a las que acusa de ayudar al régimen de Irán a conseguir sistemas portátiles de defensa antiaérea conocidos como MANPADS, dentro de su campaña Operación Economic Outcast.

Los tres señalados y el papel que Washington les atribuye

El primer designado es Mohammed Ali Tolibov, director ejecutivo de Armory Alliance, una entidad con sede en Bielorrusia. Según la hoja informativa del Departamento de Estado, Tolibov contribuyó a los esfuerzos de esa firma para comprar armas por cuenta de Irán: Armory Alliance habría actuado como intermediaria entre compañías radicadas en China y Teherán y habría participado en gestiones para facilitar la compra de cientos de sistemas MANPADS. Tanto la firma como Tolibov ya habían sido designados antes bajo otras órdenes ejecutivas.

La segunda designación alcanza a Vanguard Tactical Supply Limited, una empresa radicada en Nigeria. Washington le atribuye haber participado en esfuerzos para facilitar la adquisición de MANPADS de origen chino destinados a Irán mediante usuarios finales falsos. La compañía también había sido designada previamente bajo la orden ejecutiva 13382.

El tercer señalado es Alisher Domullodzhanov, una persona radicada en Rusia, a quien el Departamento de Estado atribuye igualmente haber participado en gestiones para facilitar la compra de esos sistemas para Irán. Las tres designaciones se apoyan en la sección 1(a)(iii) de la Orden Ejecutiva 13949, dirigida contra quienes contribuyan materialmente a la proliferación de armas vinculadas al Gobierno iraní. Son acusaciones del Gobierno estadounidense: los comunicados hablan de esfuerzos y gestiones para facilitar compras, no de entregas de misiles ya consumadas.

Qué son los MANPADS y por qué esta ronda es la cuarta del año

Los MANPADS son sistemas de defensa antiaérea diseñados para ser transportados y disparados por una sola persona o un equipo reducido contra aeronaves que vuelan a baja altura. Por su tamaño y facilidad de ocultación, su proliferación preocupa a Washington: pueden amenazar a aeronaves militares y civiles en zonas de conflicto. El Departamento de Estado sostuvo que los esfuerzos de compra iraníes amenazan la seguridad nacional estadounidense, a sus fuerzas desplegadas y a la seguridad regional.

La medida del miércoles no es un hecho aislado. Es la cuarta ronda de 2026 contra redes de adquisición de MANPADS para Irán, tras las designaciones del 8 de mayo, el 10 de junio y el 15 de julio. Según el portavoz Tommy Pigott, cada ronda hace más difícil y más costoso que Teherán recomponga su arsenal y refuerza el embargo de armas de Naciones Unidas sobre Irán, restablecido en septiembre de 2025. El anuncio llega mientras siguen abiertas las gestiones diplomáticas en torno al fin de la guerra con Irán y días después de que Teherán celebrara el golpe electoral a Trump como un rechazo a esa guerra.

Qué efecto inmediato tienen las sanciones

Con la designación, todos los bienes e intereses de los sancionados que estén en Estados Unidos o bajo control de personas estadounidenses quedan bloqueados y deben reportarse a la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro. También quedan bloqueadas las entidades que pertenezcan, directa o indirectamente, en un 50 por ciento o más a alguna persona designada.

Además, las personas estadounidenses tienen prohibido realizar transacciones que involucren esos bienes, incluidos aportes de fondos, bienes o servicios a favor de los sancionados o recibidos de ellos, salvo que exista una licencia general o específica de la OFAC o una exención. El Departamento de Estado advirtió que quien ayude al régimen iraní a ampliar su arsenal debe esperar que se le exijan responsabilidades.

El mismo día, otro golpe: los registros falsos de la flota fantasma

La jornada del 4 de noviembre trajo una segunda acción bajo la misma Operación Economic Outcast, esta vez del Departamento del Tesoro contra la llamada flota fantasma iraní. Según el Departamento de Estado, Suniel Kumar Sharma y su esposa, Jaspreet Preeti Shahid, formaron durante más de una década compañías que se hacían pasar por registros de bandera y proveedores marítimos de países como Guyana, Esuatini, Aruba, Mali, Mozambique, Malaui, San Martín y Timor Oriental. Esas empresas habrían vendido registros y certificados fraudulentos a buques que transportaban petróleo iraní ilícito, y la mayoría de esos gobiernos han desmentido públicamente tales registros.

Esa segunda acción alcanza a 13 personas y compañías de la red de Sharma e incluye además a una empresa radicada en Turquía que presta servicios en tierra a aerolíneas iraníes sancionadas. Se aplicó bajo la Orden Ejecutiva 13902, que apunta a los sectores petrolero, petroquímico y de aviación de Irán. Washington llamó a los Estados de bandera, a las autoridades portuarias y a la industria marítima a verificar los registros y negar a esos buques el acceso a sus aguas y puertos. En conjunto, las dos acciones del miércoles muestran el doble frente de la presión estadounidense: cerrar las rutas con las que Irán busca armas y estrangular los ingresos petroleros con los que, según Washington, financia su aparato militar.

Fuente: Departamento de Estado de Estados Unidos, comunicado y hoja informativa del 4 de noviembre de 2026, y EFE/Infobae, 5 de noviembre de 2026. Foto de apoyo: edificio gubernamental en Washington con banderas de Estados Unidos (imagen original generada en la casa).